Colapso:



Os quería contar algo que me pasó durante este fin de semana en la Feria del Motor que han realizado por aquí, en el centro comercial, Media Markt, Sprinter y este tipo de sitios donde las agrupaciones de gente van aumentando por momentos y donde una servidora no se siente nada cómoda, primero porque soy una persona que necesita suma tranquilidad y porque me agobio cuando veo gente por todas partes y no hacen más que cotorrear todo el rato. 

En este tipo de eventos como es la Feria del Motor que suelen celebrarla por estas fechas, va mucha gente, los coches están por todo el paseo y tan solo puedes pasar por una especie de pasarela que ponen al lado de los coches. Hay tanta gente que no te haces a la idea de cómo no has explotado ya y te has bifurcado por la calle menos concurrida de todas, todavía no entiendes cómo es posible que no te hayas ido a una casa de campo y te hayas olvidado de todo ser viviente de la Tierra; no me lo explico, no. Me sentía realmente atrapada, todo el mundo se comía los coches con la mirada, pensamientos de compra, hombres que piensan que si se compran un coche biplaza su mujer les echa de casa y ese tipo de cosas tan normales que pasan en las mejores familias, ¿verdad que sí, machotes?

La cuestión es que esa misma tarde de sábado fui a Media Markt a mirar unas cámaras y eso, no es que quiera comprarme una que ojalá, sino que estaba acompañando a alguien a mirarse qué capricho de todos le venía más a medida. Había un montón de gente porque, como imagino que os habréis acordado, ayer domingo fue el día de la madre, así que, era obvio que las tiendas estuvieran llenísimas de gente. Me empezó a entrar un agobio allí dentro que me daba la sensación de que no podía respirar, me sentía como si flotara o algo así y se pasaba cuando salía de la tienda. Todos a mi alrededor mirando móviles, portátiles, juegos... todas las miradas puestas en el gigante del consumo, los aparatos de aire frío enchufados y una sensación de desconexión con toda esa gente viendo cómo podían complacer a sus madres para dar el pase y que no se enfaden con ellos, ¿esto le gustará? ¿y esto otro? Es que, tenemos que llevar a cabo la tradición que nos han llevado enseñando desde que tenemos uso de razón, porque sino somos algo extraño y sin sentido.

En la tienda de Sprinter, la sensación no fue tan intensa porque no había mucha gente, a parte de que entramos y salimos en un santiamén, pero en Carrefour volvió como cuando el viento sopla con fuerza y piensas que vas a salir volando de un momento a otro. A partir de aquí, fueron miradas y más miradas, creo que era porque iba vestida de negro o desentonaba con la gente o quizá fue la pulsera de pinchos que llevaba en el brazo derecho pero la cuestión es que no paraban de mirarme como si fuera un payaso de circo, fue bastante incómodo. Todos con la palabra "necesito" en la boca o niños gritando, o lo mismo estabas esperando un buen rato hasta que la gente se daba cuenta de que tenía que apartarse para que pudieras pasar, lo cual, llamo efecto retrasado. Pues yo estaba que tenía unas ganas locas de salir de allí, estaba inquieta y hasta un poco mareada, me estaban afectando todas esas personas yendo y viniendo con rapidez, como locas buscando aquello que tenían tanta ansia en comprar y encima con prisas, a ver quién llega antes a la caja y le quita el sitio a otro en la cola. Dios... es que era para una película todo el asunto.

Por consiguiente, ayer decidí no salir de casa en toda la tarde, sabía que seguiría habiendo gente en la feria y que volvería a sentirme así, por lo que, fue una tarde de series de lo más tranquila y relajada. No entiendo cómo se puede vivir presionado de esa forma, desde las compras hasta las tradiciones de complacer a los demás y quedar bien para ser aceptados y encajar, para ver qué regalo de todos es más bonito o qué madre ha estado más contenta, lo suben a las redes sociales y crece la envidia entre unos y otros, una sensación preciosa, ¿verdad? Estas cosas me han ido pasando desde siempre, por ello, en muchas de mis entradas, incluso en mi instagram, he comentado y se nota que la mayoría de veces voy sola a los sitios, o cojo lo que necesito y salgo rápidamente del lugar, en plan: "piernas, ayudadme, os compensaré". ¿En resumen? La gente me agobia...

¿Os ha pasado ésto alguna vez? ¡Comentad, os leo!



Espero que os haya gustado mi acontecimiento de hace unos días. Un beso y un abrazo.

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